Las habilidades comunicativas del educador vial (2): El uso de la voz

El uso de la voz

En el post anterior (“Como empezar una clase”) se comentó que la importancia de la comunicación en el proceso de formación radica en lo que se dice y, casi más, en como se dice. Una de las herramientas de las que dispone el formador vial para conseguir este objetivo es el uso de su propia voz, ya que, mediante ella, se pueden traducir sentimientos y emociones, más por el timbre y el acento, que por el contenido de las propias palabras. Se pueden utilizar técnicas como:

  • Rapidez: lo más aconsejable es hablar más despacio de lo que se haría normalmente, pero puede resultar efectivo variar el ritmo de la elocución para que los alumnos no se distraigan. Una buena guía para estos cambios, sería el lenguaje no verbal del auditorio.
  • Elocución: acentuar exageradamente las sílabas puede resultar un buen recurso para llamar la atención sobre los alumnos o sobre un concepto.
  • Pronunciación: es importante, al pronunciar, tener cuidado con los acentos tónicos, en caso de tener que utilizar palabras difíciles, lo mejor es repetirlas antes varias veces.
  • Modulación: es necesario que, a lo largo de la clase, el tono y el timbre de voz vayan cambiando para expresar, alternativamente, entusiasmo, dinamismo, énfasis, empatía …
  • Articulación: es muy importante vocalizar bien todas las palabras, sin, por ejemplo, comerse el final de las mismas.
  • Proyección: es aconsejable hablar más fuerte de lo normal, sin excederse, proyectando la voz hacia el fondo de la sala.
  • Pausas: es importante realizarlas cuando vamos a cambiar de tema o cuando nos interesa que el alumno reflexione unos instantes. No conviene abusar de ellas ni que sean excesivamente prolongadas, ya que podrían romper el dinamismo de la clase.

Estas son algunas técnicas, para el uso de la voz, durante las clases que nos pueden ayudar a mejorar el proceso comunicativo con nuestros alumnos. Seguro que vosotros conocéis alguna otra que podéis comentar o añadir.

Características de un buen educador vial

Hace dos días, me encontraba discutiendo con un amigo sobre temas de educación vial y como aplicarlos a las clases teóricas en la autoescuela, cuando de repente me preguntó:  “ Pero bueno, para ti, ¿qué debe tener una persona para ser un buen formador vial?”. La verdad, es que la pregunta me cogió un poco por sorpresa, pero me vinieron a la mente dos cualidades básicas: por un lado, el dominio de la materia que imparte y, por otro, la capacidad para ponerse delante de un auditorio. La conversación no terminó aquí y llegamos a la conclusión de que las capacidades de un buen formador se podían agrupar en tres categorías:

  • Sociales: colaboración y relación con otras personas (trabajo en grupo, liderazgo, gestión, negociación…).
  • Psicopedagógicas y metodológicas: el Profesor, además de conocer la materia, debe saber aplicar los conocimientos y procedimientos a situaciones concretas, desde la planificación a la evaluación.
  • Conceptuales o teóricas: capacidades cognitivas generales (tratamiento de la información, estrategias…) y conocimientos propios de la profesión (conocimientos sobre las teorías del aprendizaje, psicopedagogía …)

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Algunas de las características más importantes que incluiría en estos tres grupos, en mi opinión, serían:

  • Buen nivel cultural
  • Buena expresión verbal
  • Congruencia, honradez y sinceridad
  • Estabilidad en el carácter y humor, firmeza, autocontrol, confianza en sí mismo…
  • Empatía, respeto y amabilidad
  • Tolerancia e inclinación a escuchar a los demás
  • Eficacia y capacidad organizativa
  • Sentido común, intuición, decisión…
  • Creatividad
  • Capacidad comunicativa
  • Capacidad de síntesis y de estructuración de la información
  • Capacidad analítica, para separar los diferentes elementos del todo
  • Uso de la lógica, pero sin rigidez

CONOCIMIENTOS

ACTITUDES

HABILIDADES

  • Preparación pedagógica
  • Especialista en la materia
  • Nivel cultural medio/alto
  • Capacidad para el trabajo en grupo
  • Capacidad de investigación y creatividad
  • Dotes de comunicador
  • Flexibilidad y adaptabilidad
  • Destreza en el manejo de métodos, técnicas y recursos didácticos
  • Capacidad de planificación, gestión y organización

¿Qué otras características crees tú que debe poseer todo educador vial?. Déjanos un comentario para conocer tu opinión.

 

Consejos para superar la ansiedad del formador al realizar una clase teórica

Vencer la ansiedad del formador

Vencer la ansiedad del formador

Es habitual y comprensible que, al menos cuando no se está muy acostumbrado a estas situaciones, la persona que debe hablar en público se sienta nerviosa, que experimente ansiedad. Sin embargo, no hay que olvidar que el nerviosismo y la ansiedad son estados internos que, si no se dejan traslucir a través de gestos o actitudes, difícilmente pueden ser percibidos por el grupo al que esa persona se está dirigiendo. Y si nadie nota que el orador está nervioso, nadie se formará una opinión sobre él que no dependa de lo que esté diciendo.

El objetivo, pues, cuando se está nervioso por tener que dirigirse a un grupo no es eliminar la ansiedad (algo realmente difícil), sino controlara, impidiendo que sea visible para los demás. Pensando en este objetivo puede ser de gran utilidad:

  • Ensayar la exposición previamente.
  • Antes de comenzar, respirar hondo y recorrer con la vista toda la clase para localizar aquellas miradas en las que se perciba una cierta empatía: servirán de apoyo en los primeros momentos.
  • Cuidar el lenguaje no verbal, muy especialmente, gestos y expresión facial.
  • Evitar muestras de intranquilidad, como, por ejemplo, juguetear con un bolígrafo.

En resumen, la ansiedad provocada por tener que hablar en público se combate con “preparación, racionalidad y experiencia”.

Es también muy importante manejar bien el tiempo de una exposición. Para ello es de gran utilidad haberla planificado antes, ensayándola reloj en mano.