Las habilidades comunicativas del educador vial (3): comportamientos básicos del profesor

Dependiendo de las situaciones, a lo largo de una sesión formativa, el Profesor pueda adoptar comportamientos convencionales y no convencionales que pueden favorecer o perjudicar la comunicación.

NO CONVENCIONALES: su utilización depende de que las características del grupo lo permitan. Algunos son:

  • Sarcasmo: puede utilizarse para provocar a los alumnos, que deberían autoafirmarse y demostrar lo que de verdad saben o como son realmente.
  • Pedagogía del error: el formador explica a sus alumnos que, durante la clase, cometerá diferentes errores en su explicación, y así lo hace. Los alumnos deben detectarlos y corregirlos, de esta forma se consigue que estén atentos y activamente reflexivos.
  • Desviación pedagógica: el formador sólo contesta de pasada las preguntas, sugiriendo pistas para nuevos análisis, de esta forma se estimula la creatividad y el uso de puntos de vista novedosos.
  • Provocador: los alumnos deben matizar sus posturas y someterlas a juicio crítico, pidiéndoles de forma exagerada que las reformulen. Puede causar bloqueos y reacciones negativas.
  • “No comprende”: el Profesor reformula intencionadamente alguna de las ideas propuestas, para que los alumnos las precisen. Hay que tener cuidado de que no provoque frustración o reacciones negativas.

CONVENCIONALES: son los más utilizados y se corresponden a planteamientos más tradicionales.

  • “Regla de tres” el mensaje gana en unidad con esta técnica que se basa en la secuencia: anuncio – comunicación – síntesis. Por ejemplo “Hoy vamos a tratar el tema de la señales de reglamentación. (…) Las señales de reglamentación son… (…). En resumen: las señales de reglamentación son…”.
  • Reformulación: el formador vial toma la idea del alumno y la reelabora o repite. Con esta técnica, el Profesor demuestra que escucha atentamente a los alumnos y da más tiempo para que se reflexione sobre un tema y se facilite la retención del mismo.
  • Uso de anécdotas: consiste en complementar una explicación con una experiencia o historia para mejorar la comprensión del tema, relajar el ambiente y mostrar la conexión entre contenidos y realidad.
  • Silencios: se utilizan para que el grupo reflexione y encuentre por sí mismo la respuesta a alguna pregunta planteada.
  • Elaboración constructiva: consiste en desarrollar un tema a partir de una idea que surge del grupo. Permite la profundización y la relación con otras ideas, expuestas o no.
  • Devolución al grupo: ser reenvía al grupo una pregunta que uno de sus miembros ha formulado, de esta forma se gana tiempo para meditar la respuesta, a la vez que se estimula la participación.
  • Síntesis: siempre al final de cada sesión y cada cierto tiempo durante el transcurso de la misma, es necesario resumir lo expuesto. De esta forma se fijan los puntos esenciales y se puede enlazar con contenidos que se vayan a explicar a continuación.
  • Preguntas abiertas: con esta técnica se persigue la participación mediante aportaciones individuales y la reflexión en el grupo, además de recabar la mayor cantidad de información posible y sondear el nivel del grupo sobre el tema en cuestión.

Estas son algunas técnicas que el formador vial puede utilizar en sus clases para mejorar la comunicación con sus alumnos y dinamizar sus clases teóricas. Existen otras muchas que seguro utilizáis en vuestras teóricas, podéis compartirlas dejando un comentario.

Las habilidades comunicativas del educador vial (2): El uso de la voz

El uso de la voz

En el post anterior (“Como empezar una clase”) se comentó que la importancia de la comunicación en el proceso de formación radica en lo que se dice y, casi más, en como se dice. Una de las herramientas de las que dispone el formador vial para conseguir este objetivo es el uso de su propia voz, ya que, mediante ella, se pueden traducir sentimientos y emociones, más por el timbre y el acento, que por el contenido de las propias palabras. Se pueden utilizar técnicas como:

  • Rapidez: lo más aconsejable es hablar más despacio de lo que se haría normalmente, pero puede resultar efectivo variar el ritmo de la elocución para que los alumnos no se distraigan. Una buena guía para estos cambios, sería el lenguaje no verbal del auditorio.
  • Elocución: acentuar exageradamente las sílabas puede resultar un buen recurso para llamar la atención sobre los alumnos o sobre un concepto.
  • Pronunciación: es importante, al pronunciar, tener cuidado con los acentos tónicos, en caso de tener que utilizar palabras difíciles, lo mejor es repetirlas antes varias veces.
  • Modulación: es necesario que, a lo largo de la clase, el tono y el timbre de voz vayan cambiando para expresar, alternativamente, entusiasmo, dinamismo, énfasis, empatía …
  • Articulación: es muy importante vocalizar bien todas las palabras, sin, por ejemplo, comerse el final de las mismas.
  • Proyección: es aconsejable hablar más fuerte de lo normal, sin excederse, proyectando la voz hacia el fondo de la sala.
  • Pausas: es importante realizarlas cuando vamos a cambiar de tema o cuando nos interesa que el alumno reflexione unos instantes. No conviene abusar de ellas ni que sean excesivamente prolongadas, ya que podrían romper el dinamismo de la clase.

Estas son algunas técnicas, para el uso de la voz, durante las clases que nos pueden ayudar a mejorar el proceso comunicativo con nuestros alumnos. Seguro que vosotros conocéis alguna otra que podéis comentar o añadir.

Las habilidades comunicativas del educador vial (1): como empezar una clase.

Como empezar una clase www.tuteorica.com

Como empezar una clase

En todo proceso de formación, la comunicación constituye una habilidad esencial, no tanto por lo que se dice, sino como se dice. De nada servirá que el Profesor posea muchos conocimientos si los a alumnos no los comprenden ni se interesan por ellos y, en consecuencia, no aprenden.

Debido a que una gran parte de la formación se basa en el método expositivo, es fundamental que el formador cuente con habilidades de comunicación, entre las que se encuentra conocer cómo se debe empezar una clase.

Algunos consejos para comenzar con buen pie una clase serían:

  • Ocupar tranquilamente su lugar adecuado, colocando el material que necesite.
  • Relajar los músculos y respirar hondo.
  • Sonreír para crear un clima amistoso y de confianza.
  • No comenzar hasta que haya silencio total en la sala.
  • Comenzar hablando despacio, para que los oyentes se acostumbren a la voz del formador, luego se puede seguir hablando con el ritmo normal.
  • Si uno se equivoca o, por ejemplo, tose, no hay que darle mayor importancia y continuar.
  • Y sobre todo, nunca olvidar que el Profesor siempre está mejor preparado para esa clase que los alumnos.

Características de un buen educador vial

Hace dos días, me encontraba discutiendo con un amigo sobre temas de educación vial y como aplicarlos a las clases teóricas en la autoescuela, cuando de repente me preguntó:  “ Pero bueno, para ti, ¿qué debe tener una persona para ser un buen formador vial?”. La verdad, es que la pregunta me cogió un poco por sorpresa, pero me vinieron a la mente dos cualidades básicas: por un lado, el dominio de la materia que imparte y, por otro, la capacidad para ponerse delante de un auditorio. La conversación no terminó aquí y llegamos a la conclusión de que las capacidades de un buen formador se podían agrupar en tres categorías:

  • Sociales: colaboración y relación con otras personas (trabajo en grupo, liderazgo, gestión, negociación…).
  • Psicopedagógicas y metodológicas: el Profesor, además de conocer la materia, debe saber aplicar los conocimientos y procedimientos a situaciones concretas, desde la planificación a la evaluación.
  • Conceptuales o teóricas: capacidades cognitivas generales (tratamiento de la información, estrategias…) y conocimientos propios de la profesión (conocimientos sobre las teorías del aprendizaje, psicopedagogía …)

tuteorica

Algunas de las características más importantes que incluiría en estos tres grupos, en mi opinión, serían:

  • Buen nivel cultural
  • Buena expresión verbal
  • Congruencia, honradez y sinceridad
  • Estabilidad en el carácter y humor, firmeza, autocontrol, confianza en sí mismo…
  • Empatía, respeto y amabilidad
  • Tolerancia e inclinación a escuchar a los demás
  • Eficacia y capacidad organizativa
  • Sentido común, intuición, decisión…
  • Creatividad
  • Capacidad comunicativa
  • Capacidad de síntesis y de estructuración de la información
  • Capacidad analítica, para separar los diferentes elementos del todo
  • Uso de la lógica, pero sin rigidez

CONOCIMIENTOS

ACTITUDES

HABILIDADES

  • Preparación pedagógica
  • Especialista en la materia
  • Nivel cultural medio/alto
  • Capacidad para el trabajo en grupo
  • Capacidad de investigación y creatividad
  • Dotes de comunicador
  • Flexibilidad y adaptabilidad
  • Destreza en el manejo de métodos, técnicas y recursos didácticos
  • Capacidad de planificación, gestión y organización

¿Qué otras características crees tú que debe poseer todo educador vial?. Déjanos un comentario para conocer tu opinión.

 

Consejos para superar la ansiedad del formador al realizar una clase teórica

Vencer la ansiedad del formador

Vencer la ansiedad del formador

Es habitual y comprensible que, al menos cuando no se está muy acostumbrado a estas situaciones, la persona que debe hablar en público se sienta nerviosa, que experimente ansiedad. Sin embargo, no hay que olvidar que el nerviosismo y la ansiedad son estados internos que, si no se dejan traslucir a través de gestos o actitudes, difícilmente pueden ser percibidos por el grupo al que esa persona se está dirigiendo. Y si nadie nota que el orador está nervioso, nadie se formará una opinión sobre él que no dependa de lo que esté diciendo.

El objetivo, pues, cuando se está nervioso por tener que dirigirse a un grupo no es eliminar la ansiedad (algo realmente difícil), sino controlara, impidiendo que sea visible para los demás. Pensando en este objetivo puede ser de gran utilidad:

  • Ensayar la exposición previamente.
  • Antes de comenzar, respirar hondo y recorrer con la vista toda la clase para localizar aquellas miradas en las que se perciba una cierta empatía: servirán de apoyo en los primeros momentos.
  • Cuidar el lenguaje no verbal, muy especialmente, gestos y expresión facial.
  • Evitar muestras de intranquilidad, como, por ejemplo, juguetear con un bolígrafo.

En resumen, la ansiedad provocada por tener que hablar en público se combate con “preparación, racionalidad y experiencia”.

Es también muy importante manejar bien el tiempo de una exposición. Para ello es de gran utilidad haberla planificado antes, ensayándola reloj en mano.

Los factores de riesgo en la conducción: enfermedades y medicamentos

Ver vídeo

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Bienvenidos a este nuevo post en el que voy a analizar el último vídeo añadido a www.tuteorica.com. Está incluido en la serie “ Los factores de riesgo en la conducción” y, en este caso, analiza cómo afectan las enfermedades y el uso de fármacos sobre la conducción segura.

Todos hemos sufrido a lo largo de nuestra vida alguna enfermedad más o menos grave y hemos tomado algún fármaco para curar dicha dolencia o bien para mitigar su síntomas. Todos podemos reconocer que durante estos estados de enfermedad, nuestras capacidades psicofísicas disminuyen el menor o mayor medida: nos encontramos más cansados, apáticos, con dolor y malestar, etc. Si estos síntomas los sufrimos en casa, pueden resultar molestos, pero cuando necesitamos utilizar nuestro vehículo, ya estamos pasando a un nivel superior, suponiendo entonces, un importante factor de riesgo para la seguridad vial, algo que debemos tener en cuenta y ser muy conscientes de ello.

El uso de medicamentos para combatir estas enfermedades tiene indudablemente un efecto positivo en nuestro organismo, pero también conllevan una serie de efectos secundarios que, en muchos casos, desaconsejan la conducción de vehículos.

En muchas ocasiones, la mayoría de los conductores, se ha visto alguna vez en la situación de tener que manejar un vehículo bajo el doble influjo negativo de una enfermedad y de los fármacos para mitigarla. De esta forma se calcula que el 10% de los conductores europeos han circulado alguna vez en esta situación. Los estudios realizados han arrojado además los siguientes datos:

  • El riesgo de accidentes se multiplica por dos
  • El 17% de los conductores españoles son consumidores de fármacos de manera crónica
  • El uso de fármacos podría explicar el 5% de los accidentes de tráfico y el 10% de los fallecidos en estos siniestros.

Otro de los aspectos negativos de la conducción bajo la influencia de medicamentos, a diferencia del alcohol y drogas, es que no se considera como factor de riesgo por parte de los conductores. No se reconoce que ciertas enfermedades y fármacos pueden alterar de manera significativa las capacidades necesarias para una conducción segura.

LAS ENFERMEDADES COMO FACTOR DE RIESGO EN LA CONDUCCIÓN

La lista de enfermedades que pueden repercutir sobre una conducción segura es muy numerosa, por lo cual, a modo de ejemplo, sólo mencionaré algunas con sus efectos más destacados.

Enfermedades cardiacas

Enfermedades cardiacas

Enfermedades respiratorias

Enfermedades respiratorias

 Enfemedades neurológicas y trastornos mentales

Enfemedades neurológicas y trastornos mentales

La depresión

La depresión

Las alergias

Las alergias

LOS GRUPOS DE FARMACOS

Existen numerosos grupos de fármacos que pueden afectar a la conducción segura.

Grupo de fármacos 1

Grupo de fármacos 1

Tabla de fármacos 2

Tabla de fármacos 2

Tabla de fármacos 3

Tabla de fármacos 3

Tabla de fármacos 4

Tabla de fármacos 4

Tabla de fármacos 5

Tabla de fármacos 5

Tabla de fármacos 6

Tabla de fármacos 6

FACTORES QUE INFLUYEN SOBRE EL EFECTO DE LOS FARMACOS

Los efectos secundarios que pueden producir los fármacos sobre las capacidades para conducir pueden verse modula dos por una serie de factores que los pueden potenciar o inhibir. Estos factores son los siguientes:

  • Polifarmacia: consiste en la prescripción y uso conjunto de varios fármacos, lo cual puede traer como consecuencia un notable deterioro de las capacidades para conducir. Se calcula que un 60% de los consumidores de medicamentos crónicos consumen dos o más medicamentos a la vez, esto se produce sobre todo, en la población de mayor edad.
  • Sensibilidad a los efectos secundarios: de todos es sabido que no todas las personas son igualmente sensibles a los efectos de los medicamentos, hay personas más propensas a padecer estos efectos secundarios, por lo que deben estar más atentas.
  • Combinación con alcohol: este hecho es especialmente importante porque puede producirse una potenciación de los efectos secundarios de los medicamentos, especialmente si se combina el alcohol con depresores del sistema nervioso central, como son los tranquilizantes, ya que se potencian los efectos sedantes de estas sustancias.
  • La automedicación: consiste en el consumo de medicamentos sin supervisión por parte del médico. Tras este hecho se esconde la idea de que se pueden consumir medicamentos libremente sin tener que preocuparse por los peligros para la salud o para la circulación, y por lo tanto, la falta de consciencia de las capacidades afectadas por dichas sustancias.

RECOMENDACIONES SOBRE EL CONSUMO DE FARMACOS

  • Sólo consumir medicamentos recomendados por el especialista.
  • Respetar la dosis recomendada y la forma de administración.
  • No tomar alcohol bajo tratamiento, sobre todo, si se están tomando medicamentos depresores del sistema nervioso central.
  • Leer detenidamente los prospectos para conocer los efectos secundarios.
  • No mezclar distintos medicamentos, a no ser que lo haya prescrito el médico.
  • El café, alcohol u otras drogas pueden alterar la acción o efectos de los medicamentos.
  • Los efectos de los medicamentos pueden variar según diferencias individuales y situacionales.
  • El estado físico y otras circunstancias pueden variar el efecto esperado del fármaco ingerido.
  • El uso continuado de ciertas sustancias farmacológicas puede llegar a crear dependencia.

No se trata, salvo en casos extremos, de renunciar a conducir cuando se está bajo tratamiento farmacológico, sino de tener una actitud responsable, informándose acerca de sus posibles efectos sobre la conducción y de las precauciones necesarias para garantizar la seguridad de la circulación.

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El papel del formador en la educación vial

El pael del formador www.tuteorica.com

En la actualidad, ya no es operativo concebir al formador como un mero transmisor de conocimientos: hoy en día, el formador es, más bien, alguien que ayude al alumno a adquirir los conocimientos y habilidades que precisa, solucionándole, al tiempo, los problemas que puedan surgir durante su aprendizaje y motivándole a seguir adelante. Se trataría de un “catalizador” cuyo objetivo es ayudar (no sustituir) a los alumnos a descubrir sus posibilidades, fomentando que compartan experiencias y participen buscando nuevas soluciones.

Por otro lado, en un mundo en constante cambio tecnológico, el formador ya no puede ser un mero ejecutor de programas de formación, sino un transformador de diseños según su propia situación y su contexto de funcionamiento.

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Esta concepción ” enriquecida” del formador lleva, inevitablemente, a una nueva definición de su papel, una definición en la que se pueden distinguir dos facetas: una interna y otra externa.

Hablando de la primera, se puede describir un patrón de formador que integra conocimientos, habilidades o actitudes como:

-Conocimiento del entorno

-Capacidad de reflexión sobre la práctica

-Actitud autocrítica y evaluación profesional

-Capacidad de adaptación a los cambios

-Tolerancia a la incertidumbre, al riesgo y la inseguridad

-Capacidad de iniciativa y toma de decisiones

-Autonomía para intervenir

-Trabajo en equipo

-Voluntad de auto perfeccionamiento

-Compromiso ético profesional

Ya haciendo referencia a la faceta externa, se pueden mencionar una serie de elementos que, en un momento u otro, hacen su aparición en el trabajo actual del formador:

-Necesidad de cambio, tanto de actitudes como de conocimientos

-Aplicación práctica de la investigación, orientada a la mejora y la innovación

-Trabajo en equipo, con el desarrollo de nuevas destrezas sociales

-Relación con otros protagonistas de la formación

-Aparición de nuevos medios didácticos, gracias al uso de la tecnología

-Necesidad de reflexión sobre el trabajo realizado

En definitiva, el formador actual debe ser un “mediador” que ayude al alumno a adquirir los conocimientos y habilidades, a solucionar problemas y a mantener alta su motivación.